[ Senderismo ]

Descripción subida al Cabeço d'Or (1ºparte)

El Cabeçó d’Or

El Cabeçó d’Or (1207 msnm) se encuentra situado en la comarca de l’Alacantí, en el límite con la Marina Baixa. Es una importante referencia visual al norte del campo de Alicante, y su cordal separa los municipios de Xixona, Busot, Aigües de Busot y Relleu.

Geología

Paredones de la cara oeste

Esta montaña se enmarca en el dominio Prebético de la cordillera Bética, levantada por la orogenia alpina. Está constituida por un núcleo de calizas del Jurásico que forman llamativos paredones en su flanco oeste, de cuya vegetación ya dejó constancia Cavanilles:

“... Llegué a la base de los cortes casi perpendiculares que continúan hacia arriba por centenares de palmos. Crecían por todas partes muchas plantas…”

El núcleo Jurásico está flanqueado por materiales más modernos del Cretácico, y dicho conjunto, a su vez, está rodeado por margas y calizas del Terciario sobre las que se ha desarrollado una intrincada red de barrancos y ramblas. Por último, durante el Cuaternario se forman los runares que caen por sus empinadas laderas.

Runar en el Rac de Seva

Las calizas del Malm que forman la cima están muy fracturadas y son muy permeables, lo que ha permitido un intenso proceso cárstico. Ejemplos de ello son las populares cuevas de Canelobre y la cueva de la Granota.

Bioclimatología

Nos encontramos en una zona de clima mediterráneo, con inviernos suaves, veranos cálidos y precipitaciones irregulares. Los datos de la estación meteorológica de la vecina Jijona marcan 15º C de temperatura media anual y 340 mm. de precipitación.

Por lo que se refiere a la temperatura, el Cabeçó se encuentra dentro del termotipo termomediterráneo y si relacionamos temperatura y precipitaciones, la zona va del ombrotipo semiárido en la solana hasta el seco en la umbría.

Flora

Estas diferencias entre solana y umbría se notan también en la vegetación. Mientras que en la solana encontramos matorrales termomediterráneos y pre-estépicos, en la umbría se dan las condiciones para que se desarrolle el encinar. Sin embargo, el intenso aprovechamiento agrícola de la sierra, las repoblaciones de pino carrasco (Pinus halepensis) y los incendios en el Racó de Seva del 82 y del 83 solo han dejado algunos pequeños fragmentos de encinar. Pero sobre todo, destaca por su interés conservacionista la vegetación rupícola de sus paredones calizos.

Fauna

Las sierras del Cabeçó d’Or y de la Grana son un lugar relevante para la conservación de rapaces rupícolas, acogiendo una pareja de águila-azor perdicera y otra de águila real. Nidifica también el halcón peregrino, el búho real y la culebrera europea.

Ruta

Aparcamiento y cartel de información

Comenzamos la ruta en el aparcamiento que hay en la última curva de la CV-776 de Busot a las Cuevas de Canelobre. En el aparcamiento hay un cartel con la descripción del PRV-2, cuyo itinerario vamos a seguir. Durante esta primera parte del recorrido seguimos la pista de tierra de la cara oeste del Cabeçó desde el aparcamiento hasta el Racó de Seva. Desde el principio podemos admirar los paredones calizos interrumpidos solo por los escarpados barrancos que los cortan como el del Racó de Calderó.

Paredones calizos de la cara oeste del Cabeçó d'Or

El terreno por el que discurre la pista, sobre margas y calizas, está abancalado, si bien la mayor parte de estos antiguos bancales están ocupados por matorrales, lastonares y pinares.

Coscoja (Quercus coccifera)

Erica multiflora

Cistus albidus y Cistus salviifolius

Los matorrales termomediterráneos y pre-estépicos están formados por diferentes especies arbustivas entre las que destacan la coscoja (Quercus coccifera), el lentisco (Pistacia lentiscus) y el espino negro (Rhamnus lycioides subsp. lycioides). Acompañando a la coscoja encontramos tomillo (Thymus vulgaris), romero (Rosmarinus officinalis), brezo (Erica multiflora), jaras (Cistus albidus, Cistus salviifolius) y aliagas (Ulex parviflorus).

Linum suffruticossum

En los matorrales encontramos plantas de flores llamativas como las esparcetas (Onobrychis stenorhiza), el lino blanco (Linum suffruticosum), la siempreviva (Helichrysum stoechas), la coronilla de fraile (Globularia alypum) y la sanguinaria (Lithodora fruticosa). El falso junquillo (Aphyllanthes monspeliensis), ya citado en el Cabeçó por Cavanilles hace más de dos siglos, también forma parte de este tipo de matorrales calcícolas.

Matorral con Anthyllis cytisoides en los márgenes de la pista

En las zonas margosas de los márgenes de pista es especialmente abundante la albaida (Anthyllis cytisoides), la garbancillera borde (Ononis fruticosa) y una especie de barrilla, la Salsola genistoides, cuyo fruto con alas de color rojo es muy llamativo en otoño.

Ophrys fusca

En los antiguos bancales de almendros, olivos y algarrobos también hay espacios ocupados por el lastonar de Brachypodium retusum acompañado por el falso pinillo (Teucrium pseudochamaepitys). Este tipo de pastizales son sitios idóneos para las orquídeas del G. Ophrys, conocidas como abejeras. No son abundantes en el Cabeçó d'Or, pero al menos se puede ver Ophrys fusca  y Ophrys lutea.

Pinada del Rac de Seva

Los pinares de pino carrasco (Pinus halepensis) ocupan una parte importante de la cubierta vegetal de la cara oeste del Cabeçó d'Or. La abundante presencia de este pino se debe a que fue muy utilizado en repoblaciones que aprovecharon los antiguos bancales de la sierra. Aunque estos pinares se han quemado varias veces, alcanzan un porte destacable en algunos lugares de la umbría.

Microrreserva de flora del Cabeçó d'Or

Minas de la Orcolana

Sin embargo, lo más destacable por lo que se refiere a la flora, es la presencia en la sierra de dos microrreservas que protegen las plantas que crecen en el roquedo. La microrreserva del Cabeçó d'Or nos la vamos a encontrar un poco antes de llegar al Mas de Gorgues. La zona protegida está por encima de las minas de la Orcolana y de la Salvació, e incluye el glacis sobre el que crece el matorral termomediterráneo y los paredones en los que encontramos plantas rupícolas como Sarcocapnos saetabensis, Pseudoscabiosa saxatilis, Teucrium buxifolium subsp. hifacense y Asperula paui subsp. dianensis. Todas estas especies son endemismos iberolevantinos cuya distribución se circunscribe al norte de Alicante y sur de Valencia, por lo que son de gran interés conservacionista. En el roquedo también crecen los conejitos (Chaenorhinum origanifolium subsp. crassifolium), la cincoenrama (Potentilla caulescens), y té de roca (Jasonia glutinosa). Por desgracia, estos paredones están fuera de nuestra ruta, pero tendremos oportunidad de ver alguna de estas plantas cuando subamos a la cima.

Sarcocapnos saetabensis

Teucrium buxifolium subsp. hifacense

Asperula paui subsp. dianensis

Chaenorhinum origanifolium subsp. crassifolium

Para terminar con la flora de lapista, algunas de las plantas que podemos ver son subnitrófilas, es decir, plantas que crecen en suelos removidos y alterados como márgenes de caminos (ruderales) y cultivos (arvenses). A este grupo pertenecen plantas como las campanitas (Convolvulus althaeoides), muy habituales en los márgenes de la pista, y las viboreras (Echium creticum subsp. coyncianum) o la rabaniza blanca (Dipolotaxis erucoides), que ocupan los antiguos cultivos.

Echium creticum subsp. coyncianum